Aina Aguiló

INTERVENCIÓN INGER ENKVIST EN PARLAMENT ILLES BALEARS (1 PARTE)

Inger Enkvist, filología española en la Universidad de Goteburgo, Suecia. En 2001, cátedra de español en la Universidad de Lund, Suecia. Es miembro de la Academia Argentina de Ciencias Políticas y Morales, miembro de la Cátedra Vargas Llosa, Condecoración Española al Mérito Civil, Premio Intercultural del Instituto Cervantes. Sus últimas publicaciones: La buena y la mala educación, ejemplos internacionales. Madrid, Encuentro 2012. La educación, guía para perplejos. Madrid, Encuentro 2014. El sueño del celta de Mario Vargas Llosa. Estudio multidisciplinar. Madrid, Huerga&Fierro 2014.

LA SRA. ENKVIST:

Es un placer y honor estar aquí, y voy a hacer lo que me han pedido que haga: exponer algunas reflexiones sobre la situación en la educación pensando en lo que podría ser útil para los políticos, así que he intentado enfocar mis observaciones en ese sentido.

La meta de la educación en las Islas Baleares probablemente es como por todas partes, que los jóvenes salgan al siglo XXI cultos, lectores y con un buen conocimiento del mundo del hoy. Además tengo entendido -eso es lo que me dicen- que Palma tiene la idea de convertirse en un lugar de encuentro sofisticado para eventos nacionales e internacionales, es decir, que la educación de los jóvenes de la isla es muy importante para realizar ese proyecto de futuro y tener una base económica para el futuro.

Para empezar a decir qué es lo que puede hacer la educación escolar voy a empezar al nivel de los padres y las familias, y voy a mencionar tres investigaciones internacionales, es decir, no españolas, es el significado aquí de internacional. Voy a empezar con una investigación clásica de los Estados Unidos de la ciudad de Kansas. Esto empezó por los años sesenta, setenta, por ahí, y los investigadores principales se llaman Hart and Risley, y lo que hicieron fue elegir a 42 niños de seis meses y seguirlos hasta los tres años, y la idea es que fueran lo más diferentes posible, así que había niños de padres que estaban sin empleo y vivían de subvenciones sociales; había padres más bien de clases obrera, de clase media y padres universitarios.

Grabaron a los niños durante una hora cada mes durante dos años y medio, y después pasaron no sé si quince años a analizar estas cintas en todos los sentidos posibles, y se llevaron una sorpresa. Habían pensado de antemano que lo más importante era el tipo de palabras, si eran palabras más difíciles, más abstractas, pero lo más importante fue el volumen de palabras que habían oído los niños, así que los niños de padres sin empleo habían oído más o menos 10 millones de palabras a la edad de tres años, y los niños de padres universitarios habían oídos 30 millones de palabras, algún niño especial 42 millones de palabras. ¿Y qué importancia tiene aquello? Bueno, las palabras que oye el niño son el material con el que puede trabajar su cerebro, que necesita palabras para sacar deducciones, y con un niño tan pequeño los padres son prácticamente la única fuente de palabras, así que lo que hacen o no hacen los padres es muy importante.

Lo que tiene que ver con las políticas es que en casi todas las leyes políticas, del mundo occidental por lo menos, se dicen cosas como que la escuela tiene la obligación de compensar al niño por las deficiencias o las faltas, las ausencias del trasfondo familiar, pero los datos de esta investigación muestran que es imposible hacerlo, es imposible compensar que tus padres no te hayan dirigido 20 millones de palabras antes de la edad de tres años. ¿Cómo se va a compensar? Además el mundo es injusto en un sentido, bueno, en muchos sentidos, pero en el caso que nos ocupa aquí es que los que más palabras saben cuando tienen tres años son los mismos que aprenden más rápidamente, así que hay que tener un buen vocabulario lo antes posible porque después se crece partiendo de la base que se tiene, así que hay que empezar pronto a aprender mucho, y después seguir aprendiendo, y darle un empujón al niño porque después en parte se desarrollará solo. Esto la familia.

Otra investigación que habla de la familia es un señor llamado Wells que en la ciudad de Bristol, en Reino Unido, trabajó durante los años cincuenta pero sobre todo sesenta, comparando a niños de diferentes familias para ver si realmente era tan importante eso de tener un vocabulario un poco más elaborado, amplio, o uno más restringido, y se puede resumir su trabajo comparando a dos niños, David y Rossy – estamos hablando de niños de 5 o 6 años, más o menos- Rossy era una niña absolutamente feliz, vivía con su familia y su padre creo que era cartero, y la madre ama de casa; era la menor de cuatro hijos. Podía ayudar a su madre en la cocina y podía ayudar a su padre en el jardín, conocía a la gente del barrio y era una niña muy bien instalada en su ambiente, conocía su barrio, y su lenguaje era absolutamente perfecto, adecuado para el ambiente en el que se movía. David también vivía feliz instalado en su familia, en su barrio, y conocía todo lo que conocía Rossy, pero además la madre de David era alguien que amaba los libros y leía libros para David, y cuando David llegaba a la edad de 6 años, más o menos, había leído por lomenos 700 libros, conocía libros con dibujos, ilustraciones, también sabía algo de Los tres mosqueros, El correo del zar, Ivanhoe y Los piratas de Caribe; es decir, que tenía una flexibilidad mental, es lo que decían los investigadores. Además de conocer el aquí y el ahora tenía y allí y entonces, ya antes de empezar el colegio, y ya que el colegio es fundamentalmente un aprendizaje intelectual, el tener una flexibilidad mental, el estar acostumbrado a los libros, el tener más vocabulario es haber empezado ya el desarrollo intelectual. Claro que es una ventaja.

Otra investigación es de los Estados Unidos, de la ciudad de Milwaukee, al norte de Chicago, y se trata de un barrio de afroamericanos, y los investigadores habían notado que en ese barrio, relativamente pobre, con viviendas de dos habitaciones en general y unas escuelas de barrio, ¿por qué algunos niños terminan la escolarización con toda normalidad y otros no si los factores socioeconómicos son los mismos? Viven en un nivel económico relativamente sencillo, van al mismo colegio, todo parece igual; ¿por qué algunos terminan la escuela con un certificado y otros no? Lo que hicieron los investigadores fue visitar a las familias durante una horas cada semana en diferentes momentos de la tarde y del fin de semana, y vieron también que se pueden dividir los hogares en dos: en una parte de los hogares había alguien cuando los niños volvían del colegio -estamos hablando de niños de 10 años, 10, 11 años-, había alguien en el hogar, había alguien que solía preguntar “¿como te fue hoy?” y que además solía preguntar “¿Qué tienes como tarea para mañana?”, y esa persona adulta en el hogar solía también decir: “Es mejor que hagas las tareas ahora, después vamos a comer…, después me ayudas con el hermanito…”; tenían pequeñas tareas pero había como un orden en el hogar, así que las cuatro horas -volvían del colegio a las 4 y se iban a la cama a las 8- las cuatro horas de la tarde pasaban de manera ordenada. Dicen los investigadores que hasta se puede decir que los adultos organizaban esas horas según las necesidades de los niños. Lo que notan los investigadores son dos cosas: el orden de las habitaciones y el silencio, que habían desconectado la radio, el televisor, y había un silencio, así que la gente podía hablarse, había…, y los adultos ayudaban no tanto con el contenido y las tareas, porque en general no sabían hacerlo, sino que ayudaban diciendo “haz ahora las tareas y tienes el resto de la tarde libre”, así que apoyaban por su actitud

y su interés, no tanto por lo intelectual.

En la otra parte de las casas no había nadie cuando volvía el niño del colegio; de vez en cuando no había comida en la nevera, el niño salía a buscar comida por ahí; en algún caso los observadores no oyeron en ningún momento que se preguntara por el colegio, es como si el niño no fuera al colegio, como si no estudiara, y algún que otro padre o madre sólo hablaba a gritos con el niño.

Claro, son dos mundos diferentes, pero eso para decir que allí la escuela hace lo mismo, pero también tiene importancia lo que hacen o no hacen lo padres, y ahora últimamente hablamos mucho de los profesores y creen que los profesores lo pueden hacer todo, o también se culpa a los políticos, pero la educación es una colaboración entre cuatro factores: los padres, los profesores, el estado, los políticos, y los propios alumnos.

Tienen que funcionar esos cuatro factores, todos tienen su papel preciso en esa colaboración, y para que salga bien la educación de un niño tiene que haber una colaboración alrededor del niño

 

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